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Taylor Swift, la reina del marketing y de Google


En 2006 Google decidió que su cumpleaños iba a ser el 27 de septiembre, aunque la fecha no marca ningún hito puntual en la historia de la compañía. “The exact date when we celebrate our birthday has moved around over the years, depending on when people feel like having a cake”, they explained. Hoy celebra 25 años, pero este artículo no es sobre el gigante de las búsquedas. Es sobre Taylor Swift.

Hace dos años, la cantautora estadounidense comenzó a regrabar sus primeros discos como una forma de adueñarse del trabajo realizado desde que era adolescente y que actualmente es propiedad de su ex productor. Para promocionar el relanzamiento de 1989, su album más vendido, se alió con Google mediante un juego que implicaba mucho, mucho tráfico, y que aparecía en forma de bóveda al googlear Taylor Swift.

La bóveda presentaba acertijos que se resolvían escribiendo la respuesta en la barra de búsqueda, y que sólo se abriría al completar las 33 millones de respuestas, con un máximo de 89 por persona. Fue tanta la demanda que el mismo día que comenzó el juego los servidores de Google se cayeron, y para el día siguiente la bóveda ya estaba abierta.

El premio fue revelar los nombres de las 5 nuevas canciones que incluirá el disco, pero la experiencia colectiva en redes, donde se compartían las respuestas, se viralizaban memes y se gritaban frustraciones —  en muchos países el juego no estaba disponible, o no funcionaba correctamente —  fue lo más enriquecedor. Aún se puede jugar, y no se sabe si habrá un segundo premio ni cuál sería la nueva meta.

Nadie se animaría a decir que Taylor Swift, quien podría convertirse en billonaria este año,  necesita una ayudita en el SEO, pero la búsqueda de su nombre se triplicó en solo una hora, según Google Trends, y se sepultaron en el olvido de las cuartas páginas del buscador los nombres de las viejas canciones (aquellas que no le generan ingresos a la artista).

La relación con las y los swifties fue siempre muy interactiva, ya que constantemente envía pistas y señales sobre lo que se viene a través de sus videoclips, sus tweets, su ropa y toda la estética detrás de cada album. Además, logró apropiarse de cada crítica y cada controversia, propias de cualquier celebridad, y transformarlas en una infinita cantidad de contenido para acciones de marketing, giras y canciones. Su capacidad de movilizar y mantener la expectativa es para estudiar.